Premios 'Gallardo del Año 2012'

 

Guardia Civil

• Marchamalo fue, desde la antigüedad, un cruce de caminos, lugar estratégico por donde discurrían Calzadas Romanas, Cañadas Mesteñas y Caminos Reales como el de Navarra, que a mediados del siglo XIX fue paso obligado de los ejércitos liberales de Isabel II. Al finalizar la 1ª Guerra Carlista, en la primera mitad del siglo XIX, se agravó el problema de seguridad pública que existía en el ámbito rural de España con el bandolerismo, por lo que el Ministro de la Guerra, Narváez, dispuso en el año 1844 la formación de una nueva fuerza policial de la que se encargó al Duque de Ahumada. El nuevo Cuerpo, de naturaleza militar en cuanto a organización, pero sujeto al Ministerio de Gobernación, fue desplegado por todo el territorio nacional. Dado que, por entonces, numerosos bandoleros y forajidos acechaban los caminos y ventas.

• Al estar situado Marchamalo en el Itinerario del Camino Real de Navarra a Francia, era parada aconsejable para los viajeros y tropas. Una vez pasado Alcalá de Henares, se consideraba lugar apropiado para efectuar parada y fonda, al contar con mesones y posadas. Todo ello no pasó desapercibido para las autoridades de la época a la hora de desplegar a la Guardia Civil.

• Así, durante el Sexenio Revolucionario y coincidiendo con un rebrote del bandolerismo, el Gobierno de Prim decide la ubicación de un Puesto de la Guardia Civil en Marchamalo el 1 de enero de 1870. Por aquellos años, el diario Siglo Futuro publicaba la noticia de que “en las inmediaciones de Marchamalo (Guadalajara) ha sido vista hace dos días una partida de malhechores a caballo, que son perseguidos por la Guardia Civil”.

• La seguridad y protección que creaba el acuartelamiento llegó hasta el punto que algunas personas influyentes de los pueblos cercanos presionaron al Gobierno de turno para que dicho Puesto fuera trasladado a otra localidad vecina, como así ocurrió. Los marchamaleros protestaron haciendo valer sus razones y consiguieron su propósito, poniendo a disposición para ello una Casa-Cuartel a la Guardia Civil en el año 1902. El Ayuntamiento, representado por el Alcalde Constitucional de la Villa D. Fernando Ayuso Sánchez, cede un edificio, en la Plaza de la Constitución (Plaza Mayor, hoy Centro Social) para que la ocupen. Este Cuartel constaba de, “planta baja y principal, patio, con cinco pabellones para casados, sala de armas capaz para un soltero, cuarto para guardia de puertas, cocina con cinco departamentos, tiene un escusado con puerta, cámara, bodega-sótano y dos pequeñas despensas, pozo con agua dulce, corriente y un pilón para dar agua a los caballos”.

• Este cuartel permaneció en servicio medio siglo, hasta que, a finales de los años 50, en plena etapa franquista y siendo Alcalde Don Andrés Margalet, se construye el actual edificio en la Plaza de María Martínez Junquera, siendo diseñado para albergar una Casa-Cuartel, tal y como exigía la operativa del Instituto Armado de esa época, en el que figuraba el lema “Todo por la Patria” en la fachada.

• Como hemos podido comprobar, la Benemérita es una institución que lleva casi un siglo y medio ligada a Marchamalo. Aquí fijaron su residencia muchos guardias, procedentes de otros lugares, cuando les llego el momento de la jubilación; en Marchamalo nacieron muchos de sus hijos y nietos durante varias generaciones al igual que también formaron y forman parte del Instituto Armado numerosos marchamaleros en distintos destinos y ocupaciones.

• El Ayuntamiento encabezado por Don Fernando Olalla, le dedicó una de sus principales calles en los primeros años de la Democracia. Asimismo, el Ayuntamiento en pleno, presidido por Don Juan Armando Monge, decidió honrar la memoria y dedicar una calle al gallardo Juan Antonio García González, hijo, nieto y hermano del Cuerpo que falleció víctima de un criminal atentado perpetrado por la banda terrorista E.T.A. el 4 de julio de 1982 en el pueblo de Burguete (Navarra), cuando contaba 21 años. 


 

Panaderos de Marchamalo

• La mayoría de los pueblos y ciudades son reconocibles por sus símbolos y tradiciones. Para Marchamalo, una de sus señas de identidad es el pan y sus panaderos. Hasta tal punto ha sido así a lo largo de la historia que la Real Academia de la Lengua y publicaciones especializadas en Etnología, Tradiciones y Costumbres recogen el dicho popularmente conocido e identificativo de nuestro pueblo que reza: "Pan de Marchamalo y vino de Yunquera hasta que me muera", o "Pan de Marchamalo, carne de la Alcarria y vino de Yunquera, siempre los quisiera".

• Las costumbres y tradiciones no son fruto de la casualidad y la merecida fama del pan de Marchamalo conoció su máxima expresión a principios del siglo XVIII, cuando, recién acabada la Guerra de Sucesión, el primer monarca de la Dinastía Borbónica, Felipe V, concedió a Marchamalo el privilegio de cocer el pan para venderlo en la ciudad de Guadalajara donde se había instalado la Real Fábrica de Tapices y Paños con la que, al mismo tiempo, se premió a la Ciudad de Guadalajara por su decidido apoyo al citado monarca, que llegó a instalar en Marchamalo su Cuartel General en varios momentos de la contienda.

• Por el Catastro de la Ensenada podemos conocer que en el año 1750 Marchamalo contaba con siete Hornos de Pan Cocer que eran también utilizados como Hornos de Poya (alquiler) con 47 panaderos y horneros . Dichos hornos se encontraban ubicados en las calles Real Mayor, Alameda, Plaza de la Cruz, la Charca, Eras Blancas, Plaza de los Pollos y Magaña.

• En el siglo XX eran cuatro hornos los que continuaban la actividad tradicional cociendo el pan de forma artesanal con leña y paja, aunque indudablemente, la fabricación había disminuido al producirse el cierre, a finales del siglo XIX, de la citada Real Fábrica de Tapices y Paños, además de disminuir el tránsito de viajeros y tropas por el Camino Real de Navarra a Francia, que en los siglos anteriores fue el más importante y utilizado de la provincia.

• A pesar de ello esos cuatro hornos a los que hoy se les rinde homenaje y recuerdo siguieron manteniendo la actividad y la tradición, a la que se unieron más recientemente los asados, siendo utilizados y alquilados desde tiempo inmemorial para la elaboración de los bollos, magdalenas y pastas por las mujeres de Marchamalo, que se afanaban en estos menesteres con motivo de las Fiestas de Mayo (tareas hoy desaparecidas aunque los tradicionales bollos se siguen fabricando actualmente).

• En la actualidad solo continúan su actividad, ya con las instalaciones completamente modernizadas, dos de aquellos hornos centenarios: el de los Hermanos Ortega, hijos del popular Angelillo; y el de Gabriel Poudereux hijo, que al igual que sus padres, continúan con fabricación de este producto de primera necesidad que dio la merecida fama a Marchamalo traspasando sus fronteras. 


 

Familia Romero de Lucas

• Alfredo Romero García fue el precursor del Cine y el Baile en Marchamalo, dos manifestaciones culturales de las que pudieron disfrutar los marchamaleros y marchamaleras gracias a su iniciativa emprendedora, la cual tuvo continuidad a través de sus hijos Alfredo y Luis durante gran parte del siglo XX.

• Marchamalo fue uno de los pocos pueblos que pudieron gozar de la diversión y alegría que suponía un salón de baile y una ventana a la cultura y a la libertad que aportaba el Séptimo Arte, apelativo con el que se denomina al mundo del cine, sobre todo en unos tiempos donde se imponía la falta de libertades y una censura asfixiante sobre la cultura y modos de vida a través de las imposiciones marcadas por el Franquismo y la Iglesia del Nacional-catolicismo.

• Alfredo Romero abrió el primer salón de baile en Marchamalo en la calle de la Alameda en los años 30 al son de un organillo adquirido por el abuelo Serapio. El 8 de diciembre de 1948 se inauguraría la sala de cine, no sin grandes sacrificios, a la que se dio el nombre de Cine Alegría (toda una declaración de principios) con la proyección de la película 'Fruto Dorado' con Clark Gable y Spencer Tracy como protagonistas. El local de 130 m2 tenía unos bancos de madera, reservando uno de ellos a la Guardia Civil, y dando la posibilidad a los vecinos de acudir allí con sus propias sillas, circustancia que abarataba el precio de la entrada. Cuando terminaba la proyección se retiraban los bancos de madera colocándose junto a las paredes para de esta forma dar paso al baile al son de la música del organillo, el pickup y, más tarde, el tocadiscos de los años 70, con los ritmos del rock propuestos por Luis, gran aficionado a la música, actuando en ocasiones orquestas y conjuntos de la época.

• En los primeros año, las películas se adquirían en Madrid y se recibían por ferrocarril en un saco que era recogido en la Estación de Guadalajara y transportado a sus espaldas por el propio Alfredo, siendo ayudado por sus hijos, aún casi niños, que lo hacían a menudo en bicicleta.

• Fue Alfredo, el hijo mayor, el que aprendió todos los secretos y técnicas de la proyección de las cintas cinematográficas que exigían gran habilidad y pericia, no exenta de riesgo, como queda reflejado en una película del cine expresionista italiano 'Cinema Paradise', en la que se aprecian numerosos paralelismos con lo que significaba el cine en un pequeño pueblo por aquellos tiempos.

• Toda la familia, Alfredo, con sus hijos Alfredo y Luis, y su hija Isabel, se ocupaban de las distintas funciones y ocupaciones como eran la taquilla, el control de la sala, la proyección y demás menesteres para que la función fuera un éxito y de esta manera los marchamaleros, pudieran soñar, reír o llorar con las grandes superproducciones del cine, o tener la oportunidad de disfrutar en la pantalla con las estrellas de la época dorada del cine de Hollywood, desde Ava Gadner o Sofía Loren hasta John Wayne o Humphrey Bogart, sin olvidar a Marcelino 'Pan y Vino', Joselito o Marisol.

• El negocio evolucionó y como buenos empresarios supieron adaptarse a los tiempos inaugurando un nuevo local en los años 60, el Cine AL-RO-GA (acróstico de Alfredo Romero García), con 200 cómodas butacas, una gran pantalla y sonido. Colindante a la sala, en un local al aire libre, se colocaba el Cine de Verano, que también se utilizaba como sala de baile y actuaciones musicales.

• En la década de los 80 el cine se transformó en una discoteca de moda denominada 'Discoteca Tobago', donde se podía escuchar y bailar la música más vanguardista y discotequera de los años 7O y 8O.

• La familia Romero de Lucas donó al Ateneo Arriaca el organillo adquirido por el abuelo Serapio en el siglo XIX, así como las Cámaras de Proyección de las películas que forman parte indispensable de lo que es la Historia y la Cultura de Marchamalo durante el siglo XX. 


 

Ángel de Lucas

• Ángel de Lucas Molina (Angelín), heredó de su padre el talento por la música, así como sus dotes de compositor aficionado. Su padre, que también era poeta y escritor costumbrista, compuso, entre otros, los célebres himnos de los dos equipos pioneros del fútbol en Marchamalo, el C.D. Republicano y el C.D. Campiñés. Ya en los años 40 la fusión de estos dos equipos dio lugar al germen del actual C.D. Marchamalo, cuyos dos himnos han sido compuestos por padre e hijo, respectivamente.

• Ángel de Lucas Molina fue el creador y precursor, junto con otros marchamaleros de la primera orquesta, denominada Haway, que actuaba en las salas de baile y fiestas de pueblo de la provincia y otros lugares. Posteriormente, Ángel, formó parte de otras orquestas, donde tocaba varios instrumentos, recorriendo gran parte de la geografía española. Su faceta de compositor nunca le abandonó y de hecho ha compuesto todo tipo de música desde pasadobles, pasacalles y boleros hasta villancicos y nanas que pueden escucharse a través de Internet y en diferentes grabaciones. No obstante sus orígenes y fervor marchamaleros le han llevado a componer un pasacalles para Banda Municipal y el pasodoble 'Con Gallardía', cuya letra y música es un canto y homenaje a la historia, las tradiciones y las gentes de Marchamalo que ese mismo día se estrenó como primicia.

 

Javier Recio

• Nacido en Guadalajara en 1968 y marchamalero como el que más, su inquietud y ganas de mirar hacia adelante han llevado a Javier Recio lejos del que llama su pueblo de toda la vida, aunque no lo suficiente para dejar de volver siempre que puede para relajarse y estar con su gente. Tanto es así, que ni siquiera varios años en Alcalá de Henares hasta licenciarse en Biología, otros ocho vinculado a la industria farmacéutica y los últimos recorriendo medio mundo como tenor lírico han conseguido que sienta haberse marchado de su lugar natal.

• Aficionado a la cocina castellana (influencia de su madre) y amante de largos paseos por los parajes de Marchamalo, Javier no sólo dice estar encantado de poder actuar ante su gente cada vez que tiene la oportunidad, sino que además ha grabado el primer disco de su carrera como solista en este auditorio del Ateneo Arriaca marchamalero con un resultado tan bueno que ha permitido que las ventas de este trabajo, el cual no estaba pensado para vender de cara al público, hayan cubierto los gastos que supuso el poder llevarlo a cabo.

• Javier empezó con el pop, canturreando las canciones de moda, pero la falta de posibilidades para formarse en Guadalajara retrasó sus opciones de avanzar en el mundo de la música hasta su etapa universitaria, donde comenzó a cantar en un coro. De Alcalá saltó a Madrid, ya como biólogo, aunque decidió continuar formándose musicalmente, dando pasos hacia adelante hasta actuar con un grupo de cámara que alcanzó bastante fama interpretando piezas desconocidas del Barroco español y la polifonía alemana e inglesa. En ese momento , Javier conoce a las personas que me animaron a prepararme para introducirme en el mundo del canto de manera profesional, como Miguel Zanetti, con seis años de un esfuerzo titánico.

• Su carrera inicialmente se desarrolla en varias ciudades españolas (Barcelona, Valencia, Salamanca, Bilbao...) y después da el salto al extranjero dando conciertos en Poitier (Francia), Leiden (Holanda), Budapest (Hungría) y, al final, Chicago y Nueva York.

• Poco a poco comienza a especializarse en conciertos, pero también lleva a cabo representaciones de ópera y zarzuela, como El Barbero de Sevilla, de Rossini; La Traviata, de Verdi; Doña Francisquita, de Vives; o La Taberna del Puerto, de Solozábal.

• Especializado como solista en el oratorio de compositores como Bach, Händel, Hayden, Mendelssohn, Mozart y Vivaldi, su primer disco, grabado aquí, en el Ateneo Arriaca de Marchamalo, se basa en parte de la obra de Reynaldo Hahn, del cual prepara una reedición pensada en su venta de cara al público. En la actualidad, Javier Recio es miembro del coro del Teatro Real, donde ha trabajado durante los últimos 2 años adquiriendo una gran experiencia en el campo de la ópera, aunque ello le haya impedido dinamizar más su carrera como solista.

• Para relanzarse, prepara ya la grabación de su segundo disco, enfocado a la canción clásica española y en compañía de un pianista de renombre. Este segundo trabajo englobará temas de Falla, Turina, Mompou, Halfter y Toldrá, de cuyo fallecimiento se cumple medio siglo este año. El volumen de las obras sobre las que está trabajando llevará a la edición de un disco doble o dos individuales que se espera que estén finalizados este año.

• A corto plazo, Javier ofrecerá un concierto, precisamente de canción española, el próximo día 14 en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara, y prepara ya un viaje a Nueva York para progresar en su carrera como solista también en EE.UU.